Según van ocurriendo las cosas, van llegando las noticias, reaccionamos. ¿Cómo reaccionamos? Reaccionamos según nuestra experiencia, nuestros ideales, nuestras aspiraciones.
Cuando nos acostumbramos a que todo salga mal, actuamos con resignación. Esperamos que lleguen las tormentas y pasen, como hacen siempre.
Cuando estamos acostumbrados a que todo salga bien, enfrentamos la vida con fuerza, con seguridad. Sabemos que tarde o temprano todo volverá a salir bien.
Pero...y si todo ha salido siempre mal, y de repente, la vida parece cambiar. ¿Qué hacemos? Pues es ahí, si ahí, dónde aparece el miedo. Miedo a que todo se de la vuelta de nuevo. Pero...¿acaso es racional sentir ese miedo?
El miedo forma parte de la supervivencia y sin embargo, tememos aunque no corramos peligro. Tememos perder aquello que tenemos, aquello que estamos consiguiendo o aquello que tanto ansiábamos y aparece en el momento menos esperado.
Un trabajo, un aprobado, una tranquilidad, un amor. Un miedo que nos lleva en mil ocasiones por caminos equivocados.
Aunque... debe llegar el día en que decidamos pasar del miedo. Sonreír, sonreír todo lo que podamos. Disfrutar cada instante. Y de nuevo vivir. Vivir que es el mejor regalo que nos han hecho.
¿Quién dijo miedo? Môira
No hay comentarios:
Publicar un comentario