domingo, 31 de marzo de 2013

Pensar.

¿Sabéis eso de que las personas reaccionamos en función de la experiencia? Creo que no es la primera vez que lo digo. Últimamente estoy reflexionando bastante sobre esto. Nuestras reacciones, tanto físicas como emocionales están ligadas a los hechos del pasado, al qué, cómo, cuándo y dónde ocurrieron situaciones similares. Aprendemos a través de la experiencia, y sin embargo, no todo lo que aprendemos es adaptativo.

Lo malo de la experiencia previa es que puede haber creado en nuestro cuerpo patrones físicos de acción, incontrolables. Respuestas inconscientes que unas veces nos benefician y otras nos perjudican. Puede que un hecho generase en nosotros una respuesta de estabilidad que posteriormente y sin saber por qué, se repita. Pero también es posible lo contrario, que esos hechos desencadenen en nuestro cuerpo estados anímicos incómodos, sensaciones dolorosas que ya no tienen nada que ver con el presente y sin embargo, están ancladas a nuestra memoria y no encontramos la manera de deshacernos de ellas.

La cuestión es, ¿cómo modificamos esas sensaciones? ¿cómo educamos a nuestro cuerpo y nuestra mente para no reaccionar como en el pasado sino como en el presente?

He aquí una servidora intentando encontrar la manera. Intentando liberarse de las emociones negativas que intentan invadir el presente. Una servidora que lleva días luchando por corregir esos sentimientos. Una servidora que sin querer, ha visto abierta una "Caja de Pandora" que debería permanecer cerrada.


Como decía aquel mono loco, El pasado siempre queda en el pasado.  Môira.



lunes, 25 de marzo de 2013

No todo sigue igual.

No...no voy a abandonar de nuevo este pequeño rincón... Aunque no sé por dónde empezar, la verdad.

Están pasando los días, se acumulan las experiencias. Crecen nuevos recuerdos, buenos recuerdos. La estabilidad se mezcla con la novedad. La ilusión con el disgusto. El miedo con la seguridad. Podría decir que estoy subida en "la montaña rusa de los sentimientos".

Y como buena montaña rusa que coge velocidad, un sentimiento crece a velocidades astronómicas...si..ese...  Lo encuentro en todas partes... oigo su voz, veo su mirada, le siento rodeando mi cintura... reconozco que soy una "ñoña" pero no puedo borrar la sonrisa de mi cara. Nada me enfada. Nada importa.

Una parte de mi quisiera saberlo todo, cada pensamiento, cada sensación, casa sentimiento,  y otra descubrirlos poco a poco..sin prisa. Sin querer, cada detalle me gusta más y más y más y más...


Lo pueden engañar, conquistar, robar, secuestrar... pero también puedes darlo en adopción temporalmente o para siempre... Môira