viernes, 17 de enero de 2014

Me quejo si me da la gana, porque estoy en mi derecho.

Me pregunto hasta dónde nos van a llevar las revueltas que comienzan a aparecer poco a poco en nuestro país, como las primeras gotas de lluvia de esta tormenta que podría llamarse Revolución.

Aunque a veces pueda explotar, me considero una persona pacífica, y sin embargo, soy la primera en apoyar que el pueblo se levante sea como sea.

Los medios nos intentan vender la mentira de que no estamos en nuestro derecho de revelarnos. Que somos terroristas por exigir lo que nos corresponde.

Y con "lo que nos corresponde" no me refiero a dinero, o libertades; a sanidad o empleo. Con "lo que nos corresponde" me refiero al derecho a decidir sobre nuestras vidas, nuestros pueblos, ciudades, comunidades y sobre nuestro país. Porque democracia, señores, no es meter una papeleta en un sobre una vez cada cuatro años y que hagan con nosotros lo que quieran. Democracia es preguntar al pueblo qué quiere hacer. 

Parece que hemos olvidado que somos nosotros, esas personas de a pie, las que movemos este país. Que aquello con lo que "los políticos" trabajan sale de nosotros, de nuestro sudor. Que si están ahí es gracias a que nosotros los ponemos ahí, y que por tanto, es a nosotros a quienes deben agradar, no a la contra. Somos nosotros quienes ponemos en marcha el engranaje que ellos manejan.

Y por ello, SEÑORES, creo que es hora de quejarnos. De exigir que nos escuchen. Y no sólo porque nos de la gana de quejarnos, sino porque estamos en nuestro DERECHO DE QUEJARNOS!!!!!!!!

Su libertad termina cuando la nuestra comienza. Môira.

miércoles, 8 de enero de 2014

¿Y a ti?


Un día te despiertas, y todo ha cambiado. La ilusión ha desaparecido. Tu rostro está cansado.

Añoro la felicidad de ser pequeño. De ese día que te despiertas sonriendo, ansiosa por salir de la cama y ver todos los paquetes envueltos, esperando sorprenderte.

Lo intentas, intentas mantener esa ilusión. Pero cuando son las tres y media de la mañana, y bajas cargada mientras todos duermen tras pasar varias horas estudiando y trabajando, te das cuenta de que no. Aunque quieras, ya no.

Sientes que puedes ver a través de los papeles y ya no hay sorpresas. Agradeces la ilusión de los demás, sí. De hecho, has puesto empeño en que todos tengan lo que quieren. Has corrido en cada minuto para no dejar a nadie sin ese instante de emoción.

Y llega la mañana. Te levantas. Pero nada sale como quieres. Y tu primer día favorito del año te despierta. Tal vez ya..sea hora de dejar de ser pequeña.

Y a ti, ¿qué te han traído los Reyes?
Nada, cariño y mucho amor. 
Môira