Y la cuestión vuelve a ser la misma de siempre, ¿cómo superamos los aprendizajes previos? ¿cómo nos descondicionamos cuándo no controlamos la situación?
¿Cómo conseguimos superar los miedos internos que afloran una y otra vez? ¿Cómo eliminamos esas ideas negativas, que sin nosotros quererlo, se agolpan en nuestra mente?
¿Cómo decidimos cuando no somos capaces de decidir?
¿Es posible seguir hacia adelante sin volver la vista atrás en el camino?
Debe haber solución...la cuestión es, ¿cuál? Môira
viernes, 22 de noviembre de 2013
jueves, 21 de noviembre de 2013
A un paso de un adiós.
Aquí estoy. Aquí donde mis pensamientos fluyen. Aquí donde me escapo. Aquí donde puedo pensar.
Estoy aquí escribiendo cuando en realidad quiero gritar.
Estoy aquí debatiéndome entre mi intuición, mi corazón y mi razón.
Estoy aquí... aquí.. aquí...
A una frase de un si o un no.
Estoy aquí aunque..
Cuando nunca te ha fallado, la intuición se convierte en el camino, aunque el camino te lleve lejos de donde quieres estar. Môira
Estoy aquí escribiendo cuando en realidad quiero gritar.
Estoy aquí debatiéndome entre mi intuición, mi corazón y mi razón.
Estoy aquí... aquí.. aquí...
A una frase de un si o un no.
Estoy aquí aunque..
Cuando nunca te ha fallado, la intuición se convierte en el camino, aunque el camino te lleve lejos de donde quieres estar. Môira
lunes, 4 de noviembre de 2013
Murmullos
Lo intento, lo juro. Pero a veces exploto.
Me gustaría comprender cuál es la necesidad de sufrir por orgullo. Qué nos lleva a cegarnos de esa manera, incapaces de mirar lo que hay más allá de nuestras narices. Intento no juzgar, pero cuando la explosión llega se hace imposible.
Se supone que me estoy preparando para entender a todo el mundo, para ser capaz de apreciar el fondo de cada situación y poder hallar soluciones. Pero se hace tan difícil cuando miro desde mi propio cristal, que me es imposible no cegarme con sentimientos.
Quisiera decir muchas cosas y he de callarme para sólo dejar salir algunas cuando la puerta se abre sin yo quererlo.
Y otra vez, como pasa desde hace mucho y cada poco tiempo, cogería mis palabras y mis pensamientos y volaría lejos. Lejos donde no puedan encontrarme. Lejos donde nada importe. Lejos.
Huir no es solución. Habrá que hallar la forma de luchar en esta guerra. Môira
Me gustaría comprender cuál es la necesidad de sufrir por orgullo. Qué nos lleva a cegarnos de esa manera, incapaces de mirar lo que hay más allá de nuestras narices. Intento no juzgar, pero cuando la explosión llega se hace imposible.
Se supone que me estoy preparando para entender a todo el mundo, para ser capaz de apreciar el fondo de cada situación y poder hallar soluciones. Pero se hace tan difícil cuando miro desde mi propio cristal, que me es imposible no cegarme con sentimientos.
Quisiera decir muchas cosas y he de callarme para sólo dejar salir algunas cuando la puerta se abre sin yo quererlo.
Y otra vez, como pasa desde hace mucho y cada poco tiempo, cogería mis palabras y mis pensamientos y volaría lejos. Lejos donde no puedan encontrarme. Lejos donde nada importe. Lejos.
Huir no es solución. Habrá que hallar la forma de luchar en esta guerra. Môira
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