Hace ya un tiempo que tengo la necesidad de escribir este artículo.No hace tanto, de hecho, publiqué "Todas las princesas buscan el amor" y parece ser que no ha llegado a suficientes príncipes.
Hará poco menos de un año, comencé a tener contacto con un mundo nuevo, a priori interesante, que con el paso de los meses se ha ido oscureciendo cada vez un poco más hasta llevarme a este momento en el que me veo incapaz de ocultar mi desprecio (sí, es una palabra fuerte, pero acabaréis entendiendo el por qué).
Desde pequeña, he sido una niña soñadora, una chica fantasiosa y una mujer romántica. He creído en los príncipes azules y he esperado que llegase el momento de encontrarme con aquel que me liberase de mi torre.
He crecido observando la conexión entre niños y niñas, y poco después, la desconexión entre hombres y mujeres. Y siempre me he preguntado cuál sería el motivo de que ellas sufrieran y ellos enmudecieran.
Antes de seguir andando por mis pensamientos, y yendo al grano, voy a contaros cuál es el origen de mi enfado:
Si eres mujer y me estás leyendo, ¿qué opinas de la seducción? ¿qué crees que es? ¿alguna vez te has sentido seducida?
Y nuevamente, si eres mujer y me estás leyendo, ¿creías en los príncipes azules? ¿sigues creyendo que existan?
Supongo que si eres joven y nunca te han roto el corazón seguirás creyendo en príncipes azules. Supongo que si eres romántica y crees en el amor, seguirás creyendo en príncipes azules. Y supongo, que si ya has vivido en nuestra sociedad lo suficiente, habrás dejado o estarás a punto de dejar de creer en príncipes azules.
Has llegado a más de una conclusión: "los hombres sólo quieren sexo", "los hombres utilizan a las mujeres, juegan con ellas", y la más fea de todas, "los hombres no aman a las mujeres".
En la actualidad, y gracias a la manipulación social que vivimos se nos han vendido estas ideas. No sólo se nos han vendido, sino que se nos han inculcado, las hemos interiorizado hasta tal punto, que ambos sexos somos conscientes de nuestros roles: "ellas son fantasiosas, ñoñas y posesivas" y "ellos son fríos, manipuladores y aprovechados".
Tanto es así, que se ha dejado de creer en el amor. Tanto es así, que en algunos círculos enamorarse está mal visto.
Pero aún hay más. Resulta, que algunos listos han visto aquí la forma de sacar tajada aprovechándose de las debilidades de aquellos que aún no han aprendido a moverse en esta sociedad. Listos, que han decidido ocupar el lugar de verdaderos profesionales y engañar, manipular y dañar a todos aquellos que en su desesperación buscan ayuda sin saber dónde, ni cómo ni por qué.
Ahora me gustaría lanzaros otra pregunta, ¿alguna vez habéis oído hablar de la "seducción científica"? ¿conocéis a personajes como Mario Luna, Álvaro Reyes, Egoland? ¿Conocéis páginas como Goodlife?
Imagino que la mayoría de vosotras responderéis con un NO, y que algunos de vosotros lo haréis con un sí. Incluso imagino que algunas de vosotras, amantes de la prensa rosa y los realitys podréis contestarme también con un sí.
Sé que os he dicho que explicaría el por qué de mi desprecio hacia este "mundillo", pero antes de hacerlo, me gustaría daros la oportunidad de juzgar por vosotras mismas, y os pido que busquéis a estos personajes por la red.
Sólo os digo una cosa: "seducción".
En la próxima, os contaré hasta dónde pueden llegar estos "LISTOS" y su "EJÉRCITO DE SEDUCTORES" y hasta dónde me parece que puede llegar esta barbaridad.
Aunque no lo creáis, el amor existe. Esos príncipes y princesas aún existen. No renunciéis a ello... Môira
martes, 17 de diciembre de 2013
viernes, 22 de noviembre de 2013
Miedo
Y la cuestión vuelve a ser la misma de siempre, ¿cómo superamos los aprendizajes previos? ¿cómo nos descondicionamos cuándo no controlamos la situación?
¿Cómo conseguimos superar los miedos internos que afloran una y otra vez? ¿Cómo eliminamos esas ideas negativas, que sin nosotros quererlo, se agolpan en nuestra mente?
¿Cómo decidimos cuando no somos capaces de decidir?
¿Es posible seguir hacia adelante sin volver la vista atrás en el camino?
Debe haber solución...la cuestión es, ¿cuál? Môira
¿Cómo conseguimos superar los miedos internos que afloran una y otra vez? ¿Cómo eliminamos esas ideas negativas, que sin nosotros quererlo, se agolpan en nuestra mente?
¿Cómo decidimos cuando no somos capaces de decidir?
¿Es posible seguir hacia adelante sin volver la vista atrás en el camino?
Debe haber solución...la cuestión es, ¿cuál? Môira
jueves, 21 de noviembre de 2013
A un paso de un adiós.
Aquí estoy. Aquí donde mis pensamientos fluyen. Aquí donde me escapo. Aquí donde puedo pensar.
Estoy aquí escribiendo cuando en realidad quiero gritar.
Estoy aquí debatiéndome entre mi intuición, mi corazón y mi razón.
Estoy aquí... aquí.. aquí...
A una frase de un si o un no.
Estoy aquí aunque..
Cuando nunca te ha fallado, la intuición se convierte en el camino, aunque el camino te lleve lejos de donde quieres estar. Môira
Estoy aquí escribiendo cuando en realidad quiero gritar.
Estoy aquí debatiéndome entre mi intuición, mi corazón y mi razón.
Estoy aquí... aquí.. aquí...
A una frase de un si o un no.
Estoy aquí aunque..
Cuando nunca te ha fallado, la intuición se convierte en el camino, aunque el camino te lleve lejos de donde quieres estar. Môira
lunes, 4 de noviembre de 2013
Murmullos
Lo intento, lo juro. Pero a veces exploto.
Me gustaría comprender cuál es la necesidad de sufrir por orgullo. Qué nos lleva a cegarnos de esa manera, incapaces de mirar lo que hay más allá de nuestras narices. Intento no juzgar, pero cuando la explosión llega se hace imposible.
Se supone que me estoy preparando para entender a todo el mundo, para ser capaz de apreciar el fondo de cada situación y poder hallar soluciones. Pero se hace tan difícil cuando miro desde mi propio cristal, que me es imposible no cegarme con sentimientos.
Quisiera decir muchas cosas y he de callarme para sólo dejar salir algunas cuando la puerta se abre sin yo quererlo.
Y otra vez, como pasa desde hace mucho y cada poco tiempo, cogería mis palabras y mis pensamientos y volaría lejos. Lejos donde no puedan encontrarme. Lejos donde nada importe. Lejos.
Huir no es solución. Habrá que hallar la forma de luchar en esta guerra. Môira
Me gustaría comprender cuál es la necesidad de sufrir por orgullo. Qué nos lleva a cegarnos de esa manera, incapaces de mirar lo que hay más allá de nuestras narices. Intento no juzgar, pero cuando la explosión llega se hace imposible.
Se supone que me estoy preparando para entender a todo el mundo, para ser capaz de apreciar el fondo de cada situación y poder hallar soluciones. Pero se hace tan difícil cuando miro desde mi propio cristal, que me es imposible no cegarme con sentimientos.
Quisiera decir muchas cosas y he de callarme para sólo dejar salir algunas cuando la puerta se abre sin yo quererlo.
Y otra vez, como pasa desde hace mucho y cada poco tiempo, cogería mis palabras y mis pensamientos y volaría lejos. Lejos donde no puedan encontrarme. Lejos donde nada importe. Lejos.
Huir no es solución. Habrá que hallar la forma de luchar en esta guerra. Môira
lunes, 7 de octubre de 2013
Espuma en el cielo
Miraba desde la ventanilla cómo iban pasando los campos a su alrededor. El sol le daba en los ojos mientras el viento agitaba su melena.
De vez en cuando le miraba. Estaba concentrado en la carretera y en señalarle aquellas casas perdidas en medio de extensas tierras. Aquellas casas en las que le gustaría perderse.
Miraba al cielo. Tan azul, tan lleno de nubes, de destellos de colores. Sonreía. Se sentía feliz. A pesar de que el día había empezado siendo un completo desastre, en su presencia todo parecía serenarse. El tiempo se detenía. Tan sólo estaban ellos. Ellos y sus sueños.
El asfalto había desaparecido. Un camino de tierra les guiaba entre el paisaje.
- ¡Oh qué hermoso!
El verde, el marrón y el burdeos se mezclaban ante su vista. Las vides estaban repletas. Racimos de uvas colgaban esperando que alguien los cogiera.
- ¡Nunca había visto algo así! Es precioso.
- ¿Quieres una?
- ¿Qué?
- Que si quieres uvas.
- ¿Podemos?
Bajó del coche como alma que lleva el diablo, con sus pantalones medio caídos. Subió, cogió un racimo, montó en el coche y se lo dio. Ella sonreía sin parar. Miraba el racimo como si se tratase de un tesoro, deseosa de probar aquellas preciosas uvas.
- Hasta que no las laves bien no puedes comerte ninguna.
- Es que tienen tan buena pinta...
Siguieron caminando entre árboles. Cruzaron campos de almendros inmensos. Ojalá algún día los vea en flor, pensaba ella. Algún día te traeré a verlos, decía él.
El camino se estrechaba. Historias iban y venían. Aquel disco cargado de recuerdos sonaba una y otra vez. Paró el coche.
- ¿Te vas a quedar ahí?
- Claro que no me voy a quedar aquí sola..
Bajó del coche. El viento seguía soplando. El sol aunque más bajo aún calentaba sus mejillas. La cogió de la mano y caminaron. Miró al cielo.
- Mira, parece que hay espuma en el cielo...
Y ahí estaban, un perro y una soñadora. Dos desconocidos hacía no mucho tiempo, compartiendo un trocito de su vida. Un coche, una carretera y un cd cargado de recuerdos escribían otro capítulo más de su historia..
Sin avisar. Siempre llega sin avisar... Môira
De vez en cuando le miraba. Estaba concentrado en la carretera y en señalarle aquellas casas perdidas en medio de extensas tierras. Aquellas casas en las que le gustaría perderse.
Miraba al cielo. Tan azul, tan lleno de nubes, de destellos de colores. Sonreía. Se sentía feliz. A pesar de que el día había empezado siendo un completo desastre, en su presencia todo parecía serenarse. El tiempo se detenía. Tan sólo estaban ellos. Ellos y sus sueños.
El asfalto había desaparecido. Un camino de tierra les guiaba entre el paisaje.
- ¡Oh qué hermoso!
El verde, el marrón y el burdeos se mezclaban ante su vista. Las vides estaban repletas. Racimos de uvas colgaban esperando que alguien los cogiera.
- ¡Nunca había visto algo así! Es precioso.
- ¿Quieres una?
- ¿Qué?
- Que si quieres uvas.
- ¿Podemos?
Bajó del coche como alma que lleva el diablo, con sus pantalones medio caídos. Subió, cogió un racimo, montó en el coche y se lo dio. Ella sonreía sin parar. Miraba el racimo como si se tratase de un tesoro, deseosa de probar aquellas preciosas uvas.
- Hasta que no las laves bien no puedes comerte ninguna.
- Es que tienen tan buena pinta...
Siguieron caminando entre árboles. Cruzaron campos de almendros inmensos. Ojalá algún día los vea en flor, pensaba ella. Algún día te traeré a verlos, decía él.
El camino se estrechaba. Historias iban y venían. Aquel disco cargado de recuerdos sonaba una y otra vez. Paró el coche.
- ¿Te vas a quedar ahí?
- Claro que no me voy a quedar aquí sola..
Bajó del coche. El viento seguía soplando. El sol aunque más bajo aún calentaba sus mejillas. La cogió de la mano y caminaron. Miró al cielo.
- Mira, parece que hay espuma en el cielo...
Y ahí estaban, un perro y una soñadora. Dos desconocidos hacía no mucho tiempo, compartiendo un trocito de su vida. Un coche, una carretera y un cd cargado de recuerdos escribían otro capítulo más de su historia..
Sin avisar. Siempre llega sin avisar... Môira
lunes, 23 de septiembre de 2013
No sabemos lo que tenemos...
Corre un dicho popular "No sabemos lo que tenemos hasta que lo hemos perdido".
¿Por qué?
¿Acaso no apreciamos aquello que hemos conseguido? ¿No valoramos a las personas que amamos?
Es más, ¿no somos conscientes de lo afortunados que somos por ver el sol cada mañana? ¿Por las oportunidades que nos brinda la vida?
En mi opinión, ese dicho popular no lleva ninguna razón. Claro que sabemos lo que tenemos cuando lo tenemos. Claro que amamos y nos sentimos afortunados al poder amar a esas personas. Claro que nos alivia ver que seguimos vivos cada mañana. Claro que nos empuja la vida cada día con las oportunidades que se plantean ante nosotros.
La diferencia está en que cuando no tenemos algo, no lo echamos en falta porque no nos pertenece. No es que no sepamos lo que tenemos, es que olvidamos lo que había antes y por tanto, nos sentimos perdidos cuando ya no lo tenemos. Es la incertidumbre, el cambio, lo que marca esa diferencia.
Un ejemplo algo pobre, un coche.
Antes de tenerlo, te mueves a pie, en bus, en bici, etc. Te las ingenias. Eres consciente de las mil posibilidades que tienes para desplazarte.
Tienes un coche, y lo pierdes (por cualquier motivo).
¿No sabías lo cómodo que era tener el coche antes de perderlo? Por supuesto, lo sabías.
Lo que has olvidado es que antes, sin el coche, podías hacer las mismas cosas y no había ningún problema. Has olvidado que sin el coche también podías desplazarte, sólo que de otra manera.
Sé que suena absurdo, pero pongamos un ejemplo más emocional, perder una pareja.
¿Realmente no sabías lo que te aportaba tu pareja mientras estabas con ella? ¿No la valorabas? ¿No la amabas?
Por supuesto que la respuesta es si, aunque hayas sido el/la mayor cabrón/a del mundo, sabes lo que tienes. Y seamos sinceros, cuando despreciamos algo no es porque no seamos conscientes de lo que vale, sino porque sencillamente, no nos interesa.
Lo que no recuerdas es que había antes de ese fin. Te has olvidado a ti mism@ y ahora crees que no has sabido apreciar lo que tenías.
Pero por supuesto como siempre, es una reflexión...
Mirar hacia adelante y asumir que caminos hay mil Môira
¿Por qué?
¿Acaso no apreciamos aquello que hemos conseguido? ¿No valoramos a las personas que amamos?
Es más, ¿no somos conscientes de lo afortunados que somos por ver el sol cada mañana? ¿Por las oportunidades que nos brinda la vida?
En mi opinión, ese dicho popular no lleva ninguna razón. Claro que sabemos lo que tenemos cuando lo tenemos. Claro que amamos y nos sentimos afortunados al poder amar a esas personas. Claro que nos alivia ver que seguimos vivos cada mañana. Claro que nos empuja la vida cada día con las oportunidades que se plantean ante nosotros.
La diferencia está en que cuando no tenemos algo, no lo echamos en falta porque no nos pertenece. No es que no sepamos lo que tenemos, es que olvidamos lo que había antes y por tanto, nos sentimos perdidos cuando ya no lo tenemos. Es la incertidumbre, el cambio, lo que marca esa diferencia.
Un ejemplo algo pobre, un coche.
Antes de tenerlo, te mueves a pie, en bus, en bici, etc. Te las ingenias. Eres consciente de las mil posibilidades que tienes para desplazarte.
Tienes un coche, y lo pierdes (por cualquier motivo).
¿No sabías lo cómodo que era tener el coche antes de perderlo? Por supuesto, lo sabías.
Lo que has olvidado es que antes, sin el coche, podías hacer las mismas cosas y no había ningún problema. Has olvidado que sin el coche también podías desplazarte, sólo que de otra manera.
Sé que suena absurdo, pero pongamos un ejemplo más emocional, perder una pareja.
¿Realmente no sabías lo que te aportaba tu pareja mientras estabas con ella? ¿No la valorabas? ¿No la amabas?
Por supuesto que la respuesta es si, aunque hayas sido el/la mayor cabrón/a del mundo, sabes lo que tienes. Y seamos sinceros, cuando despreciamos algo no es porque no seamos conscientes de lo que vale, sino porque sencillamente, no nos interesa.
Lo que no recuerdas es que había antes de ese fin. Te has olvidado a ti mism@ y ahora crees que no has sabido apreciar lo que tenías.
Pero por supuesto como siempre, es una reflexión...
Mirar hacia adelante y asumir que caminos hay mil Môira
lunes, 2 de septiembre de 2013
Todas las princesas buscan el amor
Estar en contacto con muchos hombres me ha hecho darme cuenta de lo poco que entienden a las mujeres. ¡Qué falta de psicología femenina!
Muchas de nosotras, reconocemos abiertamente que queremos que nos cuiden, nos comprendan, nos mimen, y por encima de todo, que nos amen.
Muchas de nosotras, reconocemos que nos gusta ser libres, independientes, que podemos con lo que nos echen, y que por encima de todo, no necesitamos a nadie.
Muchas de nosotras hablamos abiertamente de sexo, y reconocemos que los hombres y/o mujeres sólo cumplen la función de solventar las necesidades del cuerpo.
Pero la verdad, amigos míos, es que hasta la más solitaria, la más hippie, la más heavy, la más pija, la más garrula, la más empollona, la más lo que queráis, cuando llega esa otra persona que la hace vibrar sólo con una mirada recuerda lo que es el amor.
Hay mil maneras de amar. Hay relaciones de todos los tipos, pero todas, todas las princesas, sea cual sea su reino, cuando llega su príncipe azul, o su princesa, se ilusionan, se emocionan, sonríen, lloran y sueñan.
Porque aunque no queramos reconocerlo, amigos míos, somos seres sociales. Necesitamos a los demás. Todos y cada uno de nosotros, en algún momento de nuestra vida, agradecemos tener a nuestro lado a esa otra persona que nos apoya y nos comprende y con quien no tenemos que ocultarnos.
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?
El amor a la soledad refleja el orgullo que nos impide reconocer que no queremos estar solos. Môira
Muchas de nosotras, reconocemos abiertamente que queremos que nos cuiden, nos comprendan, nos mimen, y por encima de todo, que nos amen.
Muchas de nosotras, reconocemos que nos gusta ser libres, independientes, que podemos con lo que nos echen, y que por encima de todo, no necesitamos a nadie.
Muchas de nosotras hablamos abiertamente de sexo, y reconocemos que los hombres y/o mujeres sólo cumplen la función de solventar las necesidades del cuerpo.
Pero la verdad, amigos míos, es que hasta la más solitaria, la más hippie, la más heavy, la más pija, la más garrula, la más empollona, la más lo que queráis, cuando llega esa otra persona que la hace vibrar sólo con una mirada recuerda lo que es el amor.
Hay mil maneras de amar. Hay relaciones de todos los tipos, pero todas, todas las princesas, sea cual sea su reino, cuando llega su príncipe azul, o su princesa, se ilusionan, se emocionan, sonríen, lloran y sueñan.
Porque aunque no queramos reconocerlo, amigos míos, somos seres sociales. Necesitamos a los demás. Todos y cada uno de nosotros, en algún momento de nuestra vida, agradecemos tener a nuestro lado a esa otra persona que nos apoya y nos comprende y con quien no tenemos que ocultarnos.
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?
El amor a la soledad refleja el orgullo que nos impide reconocer que no queremos estar solos. Môira
jueves, 29 de agosto de 2013
Respiremos.
Dicen que "el mundo es un pañuelo", y ¡qué razón tienen!
Allá, a un montón de kilómetros de casa, nos los encontramos. La probabilidad de que ocurriese era tan pequeña, tan pequeña, tan pequeña, que ni lo habíamos pensado. Sin embargo, nada más entrar, ella. ¿Su reacción? Besarme y acto seguido preguntar: ¿te vas a controlar?
¿Qué si me voy a controlar? Claro, la "choni" es ella no yo. Aunque reconozco que si se hubiese acercado probablemente habría reaccionado de otra manera. Pero creo que en el fondo, es ella quien más miedo tiene.
Aquel "bareto cutre de playa" que muchos llaman "tasca"o "discoteca de verano" estaba lleno de gilipollas. Y para no ser menos, yo tenía que conocer a uno de ellos, que vino a ser, el más chulo de todos.
Si a ella nos la cruzamos nada más entrar, a él nos lo encontramos justo dónde las chicas habían decidido pararse a bailar. Lo sorprendente no fue verle, sino su reacción. Se lanzó a saludarme como si fuésemos amigos. Curioso cuando hacía 7 meses que no hablábamos y en los cuáles además, habíamos acabado peleados. Pero bueno, ya os he dicho que es un poco...
Sus comentarios nada más llegar fueron poco oportunos, pero la realidad, es que no se quedó ahí, no. Él tenía que probar a ganarse una mala contestación o un mal gesto. Y en el mismo momento en que Él se fue al baño, este se acercó con comentarios aún menos afortunados. Traté de no dar importancia a lo que me decía, y contestar con las negativas más educadas que tenía en mi cabeza, aunque me habría gustado darle una patada en los huevos, la verdad.
Lo peor es que Él no escuchó que decía, y mi reacción al parecer no le resultó tan desagradable como estaba siendo. Para mí, que no se fijó en la expresión de mis ojos. Cuando le conté lo sucedido su gesto cambió. Cambió a uno que aún no conocía, pero no fue tan malo como me esperaba. De hecho, tenía un poquito de miedo a su reacción, pero debía saber cuál sería. Y fue la mejor de todas las opciones posibles.
Es cierto que ambos nos fuimos a la cama un poco extraños, y que al día siguiente debimos aclarar ciertos términos, pero al menos yo, he sacado en claro una cosa importante, ya no tengo miedo.
Aunque el pasado siempre vuelve, debemos afrontarlo cómo lo que es, pasado. Môira
lunes, 26 de agosto de 2013
Sábados que sorprenden
El sábado se planteaba extraño. Un sábado sin verle, por ahí de fiesta, sola con las chicas y algunos desconocidos.
La teoría era buena: salir, beber, bailar y a dormir. Tal vez de noche, tal vez de día. Pero al llegar, todo dio un giro inesperado. La distancia se redujo y ahí estábamos, a unos pasos el uno del otro.
Debo reconocerlo, la mitad de la noche la pasé enganchada a sus manos, a sus besos, a sus palabras. Entre conversación y conversación se sucedían las caricias, las miradas, las bromas. Y aunque nunca me ha gustado que me "meen encima", reconozco que tiene su gracia cómo lo hace.
La señora "B" me llaman. Si no me incomoda el saber de "dónde viene y a qué se dedican" me preguntan. Pues no. Cada vez me gusta más y me aterroriza menos.
La noche transcurre rápida. Los planes cambian. Y justo cuando llegaba el final, va de nuevo el sábado y me sorprende.
Dirección... su casa.
Deseaba abrazarle en su cama, besarle en su cama, amarle en su cama. Lo siento, pero...
...los secretos de alcoba quedan entre amantes... Môira
jueves, 22 de agosto de 2013
Un desayuno para dos.
¿Alguna vez te has planteado lo rápido que pasa la vida? ¿Lo relativo que es el tiempo? ¿El sentido que tiene tu existencia?
¿Alguna noche te has planteado que vas a hacer mañana? ¿Algún mes has pensado qué harás el mes siguiente? ¿Algún día te has parado a pensar quién eres, dónde estás, a dónde vas, o qué es lo que realmente quieres?
¿No?
Pues tal vez deberías. Deberías valorar si quien eres te satisface, si lo que tienes te gusta, si tu futuro aparente te llena.
Es cierto que la vida, igual que llega sin previo aviso, se va. Pero..¿ acaso no merece la pena marcar un objetivo? Quiero decir, en ocasiones, es maravilloso dejarse llevar. Pero la realidad es que sin objetivos, no creamos planes para cumplirlos. Y llega un día, uno cualquiera, en el que el tiempo se detiene, todo viene a la cabeza y entonces, lo ves. Ves esa pregunta escrita en el cielo "¿Qué hago yo aquí?"
A las personas no se nos recuerda por aquello que tenemos, compramos o hacemos. Sino por la huella que dejamos en aquellos que comparten con nosotros nuestra existencia. ¿De veras no te has planteado cuál es la huella que dejas? ¿De veras no te has parado a pensar si todo lo que estás haciendo merece la pena?
En un segundo..en un instante..en un momento...todo se desvanece, todo nace. Môira
¿Alguna noche te has planteado que vas a hacer mañana? ¿Algún mes has pensado qué harás el mes siguiente? ¿Algún día te has parado a pensar quién eres, dónde estás, a dónde vas, o qué es lo que realmente quieres?
¿No?
Pues tal vez deberías. Deberías valorar si quien eres te satisface, si lo que tienes te gusta, si tu futuro aparente te llena.
Es cierto que la vida, igual que llega sin previo aviso, se va. Pero..¿ acaso no merece la pena marcar un objetivo? Quiero decir, en ocasiones, es maravilloso dejarse llevar. Pero la realidad es que sin objetivos, no creamos planes para cumplirlos. Y llega un día, uno cualquiera, en el que el tiempo se detiene, todo viene a la cabeza y entonces, lo ves. Ves esa pregunta escrita en el cielo "¿Qué hago yo aquí?"
A las personas no se nos recuerda por aquello que tenemos, compramos o hacemos. Sino por la huella que dejamos en aquellos que comparten con nosotros nuestra existencia. ¿De veras no te has planteado cuál es la huella que dejas? ¿De veras no te has parado a pensar si todo lo que estás haciendo merece la pena?
En un segundo..en un instante..en un momento...todo se desvanece, todo nace. Môira
lunes, 5 de agosto de 2013
Después de la tormenta siempre llega la calma
"El futuro se forja a base de decisiones"
Las canciones están plagadas de frases cargadas de sentido que normalmente no apreciamos. Tan sólo apreciamos aquello que dicen cuando estamos justo en esa situación que cuentan.
Cada día de nuestra vida tomamos decisiones, cientos de decisiones, pero normalmente no somos conscientes de las consecuencias que éstas puedan tener. Giramos hacia un lado o hacia otro. Andamos el camino sin mirar hacia dónde nos lleva. Pero siempre hay un momento en el que no vemos por dónde pisamos y debemos pararnos a pensar.
Es justo ese instante, ese en el que detenemos el tiempo, el que marca los principios y finales de nuestras historias. Ese instante en el que sin saber muy bien por qué, todas las decisiones que hemos tomado se hacen conscientes en nuestra mente. Ese, el más difícil, en el que sopesamos si hemos hecho bien o mal. Si queremos continuar o dar la vuelta. Si queremos andar un camino diferente.
"El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional"
Se sabe que tenemos un sistema que regula nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones. No debemos temer al dolor, pues después llegarán momentos de alivio, de alegría, de paz. No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.
La diferencia entre un instante de dolor y una vida de sufrimiento está en la valentía de parar en medio del camino y tomar la decisión adecuada, aunque no sea la que más guste.
Tú serás la fuerza, nunca lo olvides. Môira
domingo, 4 de agosto de 2013
Un finde ciezano.
Cómo cambiamos las personas cuando estamos en nuestro sitio, entre los nuestros. Creo que por eso me gusta tanto ir.
Me encanta verle bailar, cantar, reír. Hacer el payaso, ser él mismo. Me gustan sus besos en medio de la calle, su mano rodeando mi cintura. Sus "simpas" que no llegan a serlos.
Reconozco que no me gusta cuando mira el móvil y cambia su cara, se tira dos minutos pensativo y vuelve a hacer de las suyas.
Pero luego vuelve a perderme en la oscuridad, dónde nadie pueda vernos y desde donde poder verlo todo. Me gusta que juguemos, que nos dejemos llevar. Me gustaría ser la primera en todo, e incluso a veces, me gustaría ser la única...
Me gustaría poder quedarme. Me gusta ver salir el sol con él. Me gustan los buenos días salidos de su boca. Y me gusta ese Te quiero que aparece cuando no lo espero...
Lo reconozco soy una egoísta, pero quisiera que fueras mío, sólo mío. Antes y ahora.. Môira
Me encanta verle bailar, cantar, reír. Hacer el payaso, ser él mismo. Me gustan sus besos en medio de la calle, su mano rodeando mi cintura. Sus "simpas" que no llegan a serlos.
Reconozco que no me gusta cuando mira el móvil y cambia su cara, se tira dos minutos pensativo y vuelve a hacer de las suyas.
Pero luego vuelve a perderme en la oscuridad, dónde nadie pueda vernos y desde donde poder verlo todo. Me gusta que juguemos, que nos dejemos llevar. Me gustaría ser la primera en todo, e incluso a veces, me gustaría ser la única...
Me gustaría poder quedarme. Me gusta ver salir el sol con él. Me gustan los buenos días salidos de su boca. Y me gusta ese Te quiero que aparece cuando no lo espero...
Lo reconozco soy una egoísta, pero quisiera que fueras mío, sólo mío. Antes y ahora.. Môira
viernes, 2 de agosto de 2013
Esta es una de esas canciones que al oírla sonar, me transporta. Me traslada en el tiempo, en el espacio, me relaja, me emociona... me encanta. Y hoy, me la dedico.
http://www.youtube.com/watch?v=Ot6pSrKT1oc
lunes, 29 de julio de 2013
Si me tocas...
No sé cómo lo haces pero siempre me convences...
No...
Soy yo la que no sabe cómo lo haces tú, que ya no puedo resistirme al placer de tus manos... soy adicta a tus susurros, tus miradas, tus caricias y tus labios..
Me pierdo en el deseo de tenerte..
¿Qué hago yo ahora?
Y es que si me tocas voy al cielo...Môira
miércoles, 10 de julio de 2013
Porque...
Acostumbrada a las mentiras, al dolor y las novelas de terror, una llega a pensar que jamás encontrará ese cuento con final feliz. Tiene miedo a amar, a sonreír, a luchar, a perder, a poder vivir en paz.
Pero... siempre hay un pero. Un pero que le hace preguntarse ¿y si ahora el viento sopla de otro lado? ¿Y si es el momento de dejarse llevar? ¿Y si ahora si ha aparecido mi media mangosta? ¿y si es esta la horma de mi zapato?
Porque...Porque...porque alguien un día dijo que no sería fácil, pero que merecería la pena vivirlo.
Porque una imagen vale más que mil palabras..porque un abrazo vale más que mil caricias...porque un te quiero vale más que mil besos.
Y es que... lo más difícil de tener es aquello no soportarías perder.. Môira
Pero... siempre hay un pero. Un pero que le hace preguntarse ¿y si ahora el viento sopla de otro lado? ¿Y si es el momento de dejarse llevar? ¿Y si ahora si ha aparecido mi media mangosta? ¿y si es esta la horma de mi zapato?
Porque...Porque...porque alguien un día dijo que no sería fácil, pero que merecería la pena vivirlo.
Porque una imagen vale más que mil palabras..porque un abrazo vale más que mil caricias...porque un te quiero vale más que mil besos.
Y es que... lo más difícil de tener es aquello no soportarías perder.. Môira
lunes, 20 de mayo de 2013
Tatuajes invisibles
Son muchas las formas en que las personas nos dejan huella.
Son muchas las ocasiones que dejan una marca del tiempo en nuestro cerebro.
Son muchas las caídas que dejan cicatrices en nuestro cuerpo.
Y es que el tiempo es invisible pero feroz. Cada segundo, minuto, hora, día, mes y año que vivimos deja en nosotros una marca. Unas de ellas son visibles, otras pasan desapercibidas a los ojos ajenos. Y aunque algunas relucen ante nosotros en todos los espejos, otras sólo son visibles cuando nosotros queremos..
Un tatuaje, una rodilla marcada, tres lunares en el hombro..todas huellas de muchos, muchos recuerdos...
Pero hay una marca, una invisible a todos. Una que se esconde en cada suspiro, en cada anhelo. En besos, en susurros, en caricias, en sueños..una que se ha convertido en un tatuaje: "El tatuaje de su nombre en mi cuerpo".
En el silencio de la noche...bajo la mirada de la luna... Môira
martes, 30 de abril de 2013
Tú
Perderme en tu mirada mientras cantas y besar tus labios mientras sonríes..
Sentir mis manos por tu cuerpo y el latir de un corazón...
Entregarme a la pasión cuando te mueves y sentir... que me pierdo en mi locura cuando despierto abrazada a ti...
domingo, 21 de abril de 2013
Visiones
¿ No os pasa que en ocasiones dedicáis más tiempo del habitual a pensar? Yo he dedicado más horas éstas últimas semanas que nunca.
Tengo en mi cabeza mil ideas diferentes, unas son buenas, otras son malas. Unas son alegres y otras tristes. Sin embargo, hay una sensación que me tiene bastante ocupada. Una sensación que nunca antes había tenido y que para mi sorpresa, creía que nunca tendría.
Lo curioso es que es una de esas cosas que no puedes contar porque no crees que seas capaz de expresarla, y al mismo tiempo, porque sabes que si la cuentas tal vez pierda su magia.
Pues ahí estoy, entre mil burbujas intentando salir de mi cabeza y una que quiere quedarse conmigo.
Nunca sabemos dónde nos llevarán los pasos que damos, ni lo que descubriremos mientras andamos. Môira.
Tengo en mi cabeza mil ideas diferentes, unas son buenas, otras son malas. Unas son alegres y otras tristes. Sin embargo, hay una sensación que me tiene bastante ocupada. Una sensación que nunca antes había tenido y que para mi sorpresa, creía que nunca tendría.
Lo curioso es que es una de esas cosas que no puedes contar porque no crees que seas capaz de expresarla, y al mismo tiempo, porque sabes que si la cuentas tal vez pierda su magia.
Pues ahí estoy, entre mil burbujas intentando salir de mi cabeza y una que quiere quedarse conmigo.
Nunca sabemos dónde nos llevarán los pasos que damos, ni lo que descubriremos mientras andamos. Môira.
lunes, 15 de abril de 2013
Más y más
Cada día escribo un poco más ñoña... estoy empezando a preocuparme.
¿Qué os cuento hoy?
Sabéis ese momento de la mañana en que abres los ojos y piensas: "buenos días mundo", pues yo desde este fin de semana, lo que hago cuando abro mis ojos es recordar su voz diciendo suavemente y casi dormido: "Hola cariño".
No os diré que ha sido el mejor de todos los sitios en los que hemos estado. Pero si os diré que ha sido nuevamente inolvidable... su llegada, la pasión, el vino...ese vino.., la cena, los amigos, las opiniones, ese detalle en el que dudo que nos pongamos de acuerdo... el baño entre espuma y velas... y por supuesto, buena música.
Y es que, después de una semana aterradora, otra vez su sola presencia me devolvió la sonrisa. Y justo al final, cuando aparecieron las "sorpresas" desagradables, tenerle ahí me hizo sentir segura. Segura de mí, de él, de ese "nosotros" que está creciendo.
Puedo parecer pesada, no digo que no, y puede que lo repita mil veces, pero me encanta, y le quiero.
Decía la canción: Si duele un recuerdo te cura el olvido... Môira
¿Qué os cuento hoy?
Sabéis ese momento de la mañana en que abres los ojos y piensas: "buenos días mundo", pues yo desde este fin de semana, lo que hago cuando abro mis ojos es recordar su voz diciendo suavemente y casi dormido: "Hola cariño".
No os diré que ha sido el mejor de todos los sitios en los que hemos estado. Pero si os diré que ha sido nuevamente inolvidable... su llegada, la pasión, el vino...ese vino.., la cena, los amigos, las opiniones, ese detalle en el que dudo que nos pongamos de acuerdo... el baño entre espuma y velas... y por supuesto, buena música.
Y es que, después de una semana aterradora, otra vez su sola presencia me devolvió la sonrisa. Y justo al final, cuando aparecieron las "sorpresas" desagradables, tenerle ahí me hizo sentir segura. Segura de mí, de él, de ese "nosotros" que está creciendo.
Puedo parecer pesada, no digo que no, y puede que lo repita mil veces, pero me encanta, y le quiero.
Decía la canción: Si duele un recuerdo te cura el olvido... Môira
martes, 9 de abril de 2013
Y así...
Y mientras las lágrimas huían de sus ojos, ella se preguntaba por qué. Sabía que jamás hallaría una respuesta, que nunca llegaría a entender cuál sería el motivo de su comportamiento, que nunca lograría comprender cómo era posible que las quisiera tan poco.
Se sentía culpable, asustada, desconsolada. Y es que jamás veía llegar la calma. Cuando huyó de la tormenta, a lo lejos, vio crecer las nubes hasta de nuevo estar bajo ellas. Y es que ella sabía que no era posible escapar.
Su cabeza daba vueltas, sin rumbo, sin vislumbrar el camino hacia un refugio. Estaban desamparadas, no había solución. Ella sabía que no tendría solución...
Y lloraba al desear que no volviese nunca al tiempo que su corazón latía más y más fuerte por el desconcierto de no saber dónde se había metido.
Y es que.. ¿sería libre alguna vez?
Ella sigue pensando que no...
Se sentía culpable, asustada, desconsolada. Y es que jamás veía llegar la calma. Cuando huyó de la tormenta, a lo lejos, vio crecer las nubes hasta de nuevo estar bajo ellas. Y es que ella sabía que no era posible escapar.
Su cabeza daba vueltas, sin rumbo, sin vislumbrar el camino hacia un refugio. Estaban desamparadas, no había solución. Ella sabía que no tendría solución...
Y lloraba al desear que no volviese nunca al tiempo que su corazón latía más y más fuerte por el desconcierto de no saber dónde se había metido.
Y es que.. ¿sería libre alguna vez?
Ella sigue pensando que no...
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Rebeca
lunes, 1 de abril de 2013
L'amour
Son tan solo dos palabras. Dos palabras que reducen el miedo. Dos palabras que aumentan la ilusión. Dos palabras que empujan a la inseguridad de nuevo dentro de "Pandora". Dos palabras que hacen de un mal momento, un momento perfecto. Dos palabras salidas de sus labios..
Te Quiero.
Te Quiero.
No puedo negarlo, estoy enamorada de Él. Môira.
domingo, 31 de marzo de 2013
Pensar.
¿Sabéis eso de que las personas reaccionamos en función de la experiencia? Creo que no es la primera vez que lo digo. Últimamente estoy reflexionando bastante sobre esto. Nuestras reacciones, tanto físicas como emocionales están ligadas a los hechos del pasado, al qué, cómo, cuándo y dónde ocurrieron situaciones similares. Aprendemos a través de la experiencia, y sin embargo, no todo lo que aprendemos es adaptativo.
Lo malo de la experiencia previa es que puede haber creado en nuestro cuerpo patrones físicos de acción, incontrolables. Respuestas inconscientes que unas veces nos benefician y otras nos perjudican. Puede que un hecho generase en nosotros una respuesta de estabilidad que posteriormente y sin saber por qué, se repita. Pero también es posible lo contrario, que esos hechos desencadenen en nuestro cuerpo estados anímicos incómodos, sensaciones dolorosas que ya no tienen nada que ver con el presente y sin embargo, están ancladas a nuestra memoria y no encontramos la manera de deshacernos de ellas.
La cuestión es, ¿cómo modificamos esas sensaciones? ¿cómo educamos a nuestro cuerpo y nuestra mente para no reaccionar como en el pasado sino como en el presente?
He aquí una servidora intentando encontrar la manera. Intentando liberarse de las emociones negativas que intentan invadir el presente. Una servidora que lleva días luchando por corregir esos sentimientos. Una servidora que sin querer, ha visto abierta una "Caja de Pandora" que debería permanecer cerrada.
Como decía aquel mono loco, El pasado siempre queda en el pasado. Môira.
Lo malo de la experiencia previa es que puede haber creado en nuestro cuerpo patrones físicos de acción, incontrolables. Respuestas inconscientes que unas veces nos benefician y otras nos perjudican. Puede que un hecho generase en nosotros una respuesta de estabilidad que posteriormente y sin saber por qué, se repita. Pero también es posible lo contrario, que esos hechos desencadenen en nuestro cuerpo estados anímicos incómodos, sensaciones dolorosas que ya no tienen nada que ver con el presente y sin embargo, están ancladas a nuestra memoria y no encontramos la manera de deshacernos de ellas.
La cuestión es, ¿cómo modificamos esas sensaciones? ¿cómo educamos a nuestro cuerpo y nuestra mente para no reaccionar como en el pasado sino como en el presente?
He aquí una servidora intentando encontrar la manera. Intentando liberarse de las emociones negativas que intentan invadir el presente. Una servidora que lleva días luchando por corregir esos sentimientos. Una servidora que sin querer, ha visto abierta una "Caja de Pandora" que debería permanecer cerrada.
Como decía aquel mono loco, El pasado siempre queda en el pasado. Môira.
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lunes, 25 de marzo de 2013
No todo sigue igual.
No...no voy a abandonar de nuevo este pequeño rincón... Aunque no sé por dónde empezar, la verdad.
Están pasando los días, se acumulan las experiencias. Crecen nuevos recuerdos, buenos recuerdos. La estabilidad se mezcla con la novedad. La ilusión con el disgusto. El miedo con la seguridad. Podría decir que estoy subida en "la montaña rusa de los sentimientos".
Y como buena montaña rusa que coge velocidad, un sentimiento crece a velocidades astronómicas...si..ese... Lo encuentro en todas partes... oigo su voz, veo su mirada, le siento rodeando mi cintura... reconozco que soy una "ñoña" pero no puedo borrar la sonrisa de mi cara. Nada me enfada. Nada importa.
Una parte de mi quisiera saberlo todo, cada pensamiento, cada sensación, casa sentimiento, y otra descubrirlos poco a poco..sin prisa. Sin querer, cada detalle me gusta más y más y más y más...
Lo pueden engañar, conquistar, robar, secuestrar... pero también puedes darlo en adopción temporalmente o para siempre... Môira
Están pasando los días, se acumulan las experiencias. Crecen nuevos recuerdos, buenos recuerdos. La estabilidad se mezcla con la novedad. La ilusión con el disgusto. El miedo con la seguridad. Podría decir que estoy subida en "la montaña rusa de los sentimientos".
Y como buena montaña rusa que coge velocidad, un sentimiento crece a velocidades astronómicas...si..ese... Lo encuentro en todas partes... oigo su voz, veo su mirada, le siento rodeando mi cintura... reconozco que soy una "ñoña" pero no puedo borrar la sonrisa de mi cara. Nada me enfada. Nada importa.
Una parte de mi quisiera saberlo todo, cada pensamiento, cada sensación, casa sentimiento, y otra descubrirlos poco a poco..sin prisa. Sin querer, cada detalle me gusta más y más y más y más...
Lo pueden engañar, conquistar, robar, secuestrar... pero también puedes darlo en adopción temporalmente o para siempre... Môira
viernes, 22 de febrero de 2013
Ella.
En estos momentos pienso en ese miedo del que hablaba hace nada. Me sorprende la capacidad humana para intuir aquello que va a ocurrir. Ese ordenador mental que nos elabora estadisticas y nos previene ante aquello que tiene probabilidad de ocurrir aunque no le hagamos caso.
Y es que la veo aquí a mi lado, tan cercana y tan distante al mismo tiempo. Con una mirada desconocida, sin ser los mismos ojos los que miran..
Tantas ganas de escucharla..tanta incertidumbre sin saber si algún dia volverá a entenderme..
Y pensar que ahora sólo puedo tener fé...con la poca que me quedaba..
Si no apreciamos los caramelos de la vida, ¿qué nos queda cuando se han gastado? Môira
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lunes, 18 de febrero de 2013
Entre líneas
¿Se puede leer el pensamiento?
Teóricamente no.
Entonces, si no lee mi pensamiento, ¿piensa igual que yo?
Tal vez.
Y...¿será que mis pensamientos son simples?
Para según que cosas son sencillos. Pero... aún así, no todo el mundo es capaz de intuirlos.
Siendo menos egocéntrica... ¿es sencillamente así?
Parece ser que si.
En algún lugar, en un punto, en un instante, en la causalidad de una coincidencia... apareció. Môira.
Teóricamente no.
Entonces, si no lee mi pensamiento, ¿piensa igual que yo?
Tal vez.
Y...¿será que mis pensamientos son simples?
Para según que cosas son sencillos. Pero... aún así, no todo el mundo es capaz de intuirlos.
Siendo menos egocéntrica... ¿es sencillamente así?
Parece ser que si.
En algún lugar, en un punto, en un instante, en la causalidad de una coincidencia... apareció. Môira.
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lunes, 11 de febrero de 2013
Are you gonna be my girl
¿Conocéis esa sensación de creer que un día va a ser especial? Si, esa en la que estás todo el día con nervios en el estómago que no te abandonan en ningún momento... pues así exactamente me sentía yo el viernes.
La verdad es que todo comenzó con su visita el jueves. Cuando ya pensaba que no aparecería, ahí estaba..cuál príncipe azul otra vez...
El plan era sencillo, ponerme guapa y con zapatos cómodos. Y así lo hice.
Primero, unas cervezas improvisadas en ese sitio que tanto me gusta. La primera vez que entré, allá por los 16, soñé con el día en que tuviese una cita ahí, y mira tú por dónde...
Después, un cóctel, un sillón, una conversación algo incómoda. Las ideas estaban claras, puestas sobre la mesa, tan solo faltaba una decisión... "No me gusta compartir mis cosas..."
Durante un rato sus ojos me hicieron dudar, temía que mis nervios desembocasen en la respuesta que no esperaba oír. Pero no, no hubo respuesta, todavía...
Después, una foto. Una foto que nunca se hizo. Una canción puesta en el móvil que no entendí. Unos bailes en medio de gente extraña dirigidos a él, sólo para él... de nuevo una pregunta, y esta vez, su respuesta en un mensaje: "Are you gonna be my girl". Y ahí, justo en ese instante, mis nervios se transformaron en...
¿Sabéis que es lo mejor? Que después del viernes llegó sábado, y que después del sábado llegó el domingo..
Resultó que ese beso escondía secretos... Môira
La verdad es que todo comenzó con su visita el jueves. Cuando ya pensaba que no aparecería, ahí estaba..cuál príncipe azul otra vez...
El plan era sencillo, ponerme guapa y con zapatos cómodos. Y así lo hice.
Primero, unas cervezas improvisadas en ese sitio que tanto me gusta. La primera vez que entré, allá por los 16, soñé con el día en que tuviese una cita ahí, y mira tú por dónde...
Después, un cóctel, un sillón, una conversación algo incómoda. Las ideas estaban claras, puestas sobre la mesa, tan solo faltaba una decisión... "No me gusta compartir mis cosas..."
Durante un rato sus ojos me hicieron dudar, temía que mis nervios desembocasen en la respuesta que no esperaba oír. Pero no, no hubo respuesta, todavía...
Después, una foto. Una foto que nunca se hizo. Una canción puesta en el móvil que no entendí. Unos bailes en medio de gente extraña dirigidos a él, sólo para él... de nuevo una pregunta, y esta vez, su respuesta en un mensaje: "Are you gonna be my girl". Y ahí, justo en ese instante, mis nervios se transformaron en...
¿Sabéis que es lo mejor? Que después del viernes llegó sábado, y que después del sábado llegó el domingo..
Resultó que ese beso escondía secretos... Môira
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Él
jueves, 7 de febrero de 2013
Ese miedo estúpido...
Según van ocurriendo las cosas, van llegando las noticias, reaccionamos. ¿Cómo reaccionamos? Reaccionamos según nuestra experiencia, nuestros ideales, nuestras aspiraciones.
Cuando nos acostumbramos a que todo salga mal, actuamos con resignación. Esperamos que lleguen las tormentas y pasen, como hacen siempre.
Cuando estamos acostumbrados a que todo salga bien, enfrentamos la vida con fuerza, con seguridad. Sabemos que tarde o temprano todo volverá a salir bien.
Pero...y si todo ha salido siempre mal, y de repente, la vida parece cambiar. ¿Qué hacemos? Pues es ahí, si ahí, dónde aparece el miedo. Miedo a que todo se de la vuelta de nuevo. Pero...¿acaso es racional sentir ese miedo?
El miedo forma parte de la supervivencia y sin embargo, tememos aunque no corramos peligro. Tememos perder aquello que tenemos, aquello que estamos consiguiendo o aquello que tanto ansiábamos y aparece en el momento menos esperado.
Un trabajo, un aprobado, una tranquilidad, un amor. Un miedo que nos lleva en mil ocasiones por caminos equivocados.
Aunque... debe llegar el día en que decidamos pasar del miedo. Sonreír, sonreír todo lo que podamos. Disfrutar cada instante. Y de nuevo vivir. Vivir que es el mejor regalo que nos han hecho.
¿Quién dijo miedo? Môira
Cuando nos acostumbramos a que todo salga mal, actuamos con resignación. Esperamos que lleguen las tormentas y pasen, como hacen siempre.
Cuando estamos acostumbrados a que todo salga bien, enfrentamos la vida con fuerza, con seguridad. Sabemos que tarde o temprano todo volverá a salir bien.
Pero...y si todo ha salido siempre mal, y de repente, la vida parece cambiar. ¿Qué hacemos? Pues es ahí, si ahí, dónde aparece el miedo. Miedo a que todo se de la vuelta de nuevo. Pero...¿acaso es racional sentir ese miedo?
El miedo forma parte de la supervivencia y sin embargo, tememos aunque no corramos peligro. Tememos perder aquello que tenemos, aquello que estamos consiguiendo o aquello que tanto ansiábamos y aparece en el momento menos esperado.
Un trabajo, un aprobado, una tranquilidad, un amor. Un miedo que nos lleva en mil ocasiones por caminos equivocados.
Aunque... debe llegar el día en que decidamos pasar del miedo. Sonreír, sonreír todo lo que podamos. Disfrutar cada instante. Y de nuevo vivir. Vivir que es el mejor regalo que nos han hecho.
¿Quién dijo miedo? Môira
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martes, 5 de febrero de 2013
Momentos..
Mucho, mucho tiempo atrás, las tardes siempre eran así. Paseábamos, hablábamos, comprábamos, comíamos, reíamos..reíamos continuamente. Ella, mi conciencia, mi hermana, mi mejor amiga, mi consejera, mi protectora. Ella que nunca falló, ella que me ayudó a volver al camino...
Hoy parecía que habíamos vuelto atrás en el tiempo, pero ahora más maduras, más mujeres, aunque eso si, igual de alegres.
Andando de una tienda a otra. De un probador a otro. De ropa interior a tés, de maquillaje a zapatos. Aunque...han sido esos minutos, esos momentos cantando, recordando. Ese cigarrillo cargado de sonrisas... La quiero, la quiero tanto que su sola presencia me hace sentir mejor cada día.
Es este momento del año en que sales a la calle y la temperatura está cambiando... es un todo tan completo y único, que de veras soy incapaz de dejar de sonreír.
Luego llega él, él en quien no he parado de pensar en todo el día. Él que con un simple mensaje despierta en mi la ilusión, el respeto, el deseo... eres un cielo me ha dicho...si él supiera las ganas que tengo de hacerle feliz...
Cada momento es único, cada instante es especial. Apreciar la vida.. ese es el secreto para sobrevivir. Môira.
Hoy parecía que habíamos vuelto atrás en el tiempo, pero ahora más maduras, más mujeres, aunque eso si, igual de alegres.
Andando de una tienda a otra. De un probador a otro. De ropa interior a tés, de maquillaje a zapatos. Aunque...han sido esos minutos, esos momentos cantando, recordando. Ese cigarrillo cargado de sonrisas... La quiero, la quiero tanto que su sola presencia me hace sentir mejor cada día.
Es este momento del año en que sales a la calle y la temperatura está cambiando... es un todo tan completo y único, que de veras soy incapaz de dejar de sonreír.
Luego llega él, él en quien no he parado de pensar en todo el día. Él que con un simple mensaje despierta en mi la ilusión, el respeto, el deseo... eres un cielo me ha dicho...si él supiera las ganas que tengo de hacerle feliz...
Cada momento es único, cada instante es especial. Apreciar la vida.. ese es el secreto para sobrevivir. Môira.
lunes, 4 de febrero de 2013
Decir "Lo siento" nunca será suficiente.
Nunca somos capaces de entender el dolor de otras personas, y es que a pesar de que intentemos no hacerles daño, siempre hay algo que nos falla.
Sé que he hecho lo correcto, y aún así... lo siento.
Sé que habrá perdón, algún día...
Sé que he hecho lo correcto, y aún así... lo siento.
Sé que habrá perdón, algún día...
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Yo
Volver a empezar
Hacía mucho que no pasaba por aquí, pero tengo tanto que contar...
Una noche, una cualquiera, bueno...una especial, un loco se cruzó en mi camino. Intentó venderme un beso para mi amiga así, ¡¡cómo si los buenos besos se pudiesen comprar!! Un loco. Un loco que acabó besándome a mí, a la chica de ojos color miel, color avellana, temerosa pero decidida.
Sin saber bien cómo, una llamada llevó a otra..un día llevó a otro..un beso llevó a otro..y ahora, ¿ahora? Ahora me veo enganchada a su voz, a sus ojos, a sus manos, a su respiración, a su sonrisa, a su chulería.
Resulta que quien no arriesga, no gana. Tal vez, vaya siendo el momento de bajar la guardia y tal vez, solo tal vez, jugar una buena partida.
Temor...puede. Ilusión..sin duda. Suspense...continuamente.
Llegado el momento, todos debemos renacer. Môira.
Una noche, una cualquiera, bueno...una especial, un loco se cruzó en mi camino. Intentó venderme un beso para mi amiga así, ¡¡cómo si los buenos besos se pudiesen comprar!! Un loco. Un loco que acabó besándome a mí, a la chica de ojos color miel, color avellana, temerosa pero decidida.
Sin saber bien cómo, una llamada llevó a otra..un día llevó a otro..un beso llevó a otro..y ahora, ¿ahora? Ahora me veo enganchada a su voz, a sus ojos, a sus manos, a su respiración, a su sonrisa, a su chulería.
Resulta que quien no arriesga, no gana. Tal vez, vaya siendo el momento de bajar la guardia y tal vez, solo tal vez, jugar una buena partida.
Temor...puede. Ilusión..sin duda. Suspense...continuamente.
Llegado el momento, todos debemos renacer. Môira.
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