Me pregunto hasta dónde nos van a llevar las revueltas que comienzan a aparecer poco a poco en nuestro país, como las primeras gotas de lluvia de esta tormenta que podría llamarse Revolución.
Aunque a veces pueda explotar, me considero una persona pacífica, y sin embargo, soy la primera en apoyar que el pueblo se levante sea como sea.
Los medios nos intentan vender la mentira de que no estamos en nuestro derecho de revelarnos. Que somos terroristas por exigir lo que nos corresponde.
Y con "lo que nos corresponde" no me refiero a dinero, o libertades; a sanidad o empleo. Con "lo que nos corresponde" me refiero al derecho a decidir sobre nuestras vidas, nuestros pueblos, ciudades, comunidades y sobre nuestro país. Porque democracia, señores, no es meter una papeleta en un sobre una vez cada cuatro años y que hagan con nosotros lo que quieran. Democracia es preguntar al pueblo qué quiere hacer.
Parece que hemos olvidado que somos nosotros, esas personas de a pie, las que movemos este país. Que aquello con lo que "los políticos" trabajan sale de nosotros, de nuestro sudor. Que si están ahí es gracias a que nosotros los ponemos ahí, y que por tanto, es a nosotros a quienes deben agradar, no a la contra. Somos nosotros quienes ponemos en marcha el engranaje que ellos manejan.
Y por ello, SEÑORES, creo que es hora de quejarnos. De exigir que nos escuchen. Y no sólo porque nos de la gana de quejarnos, sino porque estamos en nuestro DERECHO DE QUEJARNOS!!!!!!!!
Su libertad termina cuando la nuestra comienza. Môira.
Hace poco una persona "ilustre" dijo que los sistemas sólo han cambiado por medio de revueltas sangrientas, como las guerras civiles, la revolución francesa... Yo creo que para cambiar el sistema pacíficamente sería el sistema quien debería querer cambiar, y no quiere (PPSOE). Esa revolución que dices, si es pacífica tiene que ser desde dentro. Algo parecido a lo que promueve el nuevo Pablo Iglesias http://www.ecorepublicano.es/2014/01/pablo-iglesias-consigue-en-un-dia-los.html
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