Estar en contacto con muchos hombres me ha hecho darme cuenta de lo poco que entienden a las mujeres. ¡Qué falta de psicología femenina!
Muchas de nosotras, reconocemos abiertamente que queremos que nos cuiden, nos comprendan, nos mimen, y por encima de todo, que nos amen.
Muchas de nosotras, reconocemos que nos gusta ser libres, independientes, que podemos con lo que nos echen, y que por encima de todo, no necesitamos a nadie.
Muchas de nosotras hablamos abiertamente de sexo, y reconocemos que los hombres y/o mujeres sólo cumplen la función de solventar las necesidades del cuerpo.
Pero la verdad, amigos míos, es que hasta la más solitaria, la más hippie, la más heavy, la más pija, la más garrula, la más empollona, la más lo que queráis, cuando llega esa otra persona que la hace vibrar sólo con una mirada recuerda lo que es el amor.
Hay mil maneras de amar. Hay relaciones de todos los tipos, pero todas, todas las princesas, sea cual sea su reino, cuando llega su príncipe azul, o su princesa, se ilusionan, se emocionan, sonríen, lloran y sueñan.
Porque aunque no queramos reconocerlo, amigos míos, somos seres sociales. Necesitamos a los demás. Todos y cada uno de nosotros, en algún momento de nuestra vida, agradecemos tener a nuestro lado a esa otra persona que nos apoya y nos comprende y con quien no tenemos que ocultarnos.
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?
El amor a la soledad refleja el orgullo que nos impide reconocer que no queremos estar solos. Môira
Por experiencias cercanas a mi, te doy la razón, pero hay también ocasiones en que una princesa ha sufrido tanto, que intenta sobrevivir convenciéndose a sí misma de que no necesita que la amen hasta el punto de que, cuando encuentra a esa persona, se niega a sí misma sus propios sentimientos por miedo a resultar herida.
ResponderEliminarLa experiencia, como hablamos brevemente, es un arma de doble filo pues aunque te recuerda los errores del pasado, impide a veces desvincularlos del futuro... y no solamente sucede con las chicas.
Muy buena entrada, un placer leerte.