jueves, 22 de agosto de 2013

Un desayuno para dos.

¿Alguna vez te has planteado lo rápido que pasa la vida? ¿Lo relativo que es el tiempo? ¿El sentido que tiene tu existencia?

¿Alguna noche te has planteado que vas a hacer mañana? ¿Algún mes has pensado qué harás el mes siguiente? ¿Algún día te has parado a pensar quién eres, dónde estás, a dónde vas, o qué es lo que realmente quieres?

¿No?

Pues tal vez deberías. Deberías valorar si quien eres te satisface, si lo que tienes te gusta, si tu futuro aparente te llena.

Es cierto que la vida, igual que llega sin previo aviso, se va. Pero..¿ acaso no merece la pena marcar un objetivo? Quiero decir, en ocasiones, es maravilloso dejarse llevar. Pero la realidad es que sin objetivos, no creamos planes para cumplirlos. Y llega un día, uno cualquiera, en el que el tiempo se detiene, todo viene a la cabeza y entonces, lo ves. Ves esa pregunta escrita en el cielo "¿Qué hago yo aquí?"

A las personas no se nos recuerda por aquello que tenemos, compramos o hacemos. Sino por la huella que dejamos en aquellos que comparten con nosotros nuestra existencia. ¿De veras no te has planteado cuál es la huella que dejas? ¿De veras no te has parado a pensar si todo lo que estás haciendo merece la pena?



En un segundo..en un instante..en un momento...todo se desvanece, todo nace. Môira


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